Cristo de Goya

Tradiciones y Leyendas de Aragón

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Se trata de un Cristo crucificado barroco  que se conserva en la Basílica del Pilar, en Zaragoza. Localizado  justo frente a la columna por la que pasan los peregrinos para ser adorada, es decir en el centro del pasillo que existe entre la Santa Capilla y el Altar mayor y de espaldas a éste , a este  Cristo “en majestad” (con cabeza erguida) se le atribuyen varias leyendas.

Una de ellas dice que la cabeza del Cristo en un principio miraba hacia abajo y a su costado derecho, fue entonces cuando se le acerco un pobre y le besó en la mejilla derecha, percibido de ello un rico que andaba por allí, quiso hacer el mismo gesto devocional y para ello, sacó de su bolsillo un pañuelo y lo dirigió hacia su mejilla que había besado justo antes el pobre, con intención de limpiar la zona que había besado el indigente, en ese momento la cabeza del Cristo se giró para quedar en su posición actual.

Otros cuentan que Jesús mira hacia la cúpula que Goya pintó contemplando a su madre (Regyna Martyrum) en sus últimos momentos. De ahí recibe el nombre de “Cristo de Goya”.

Y finalmente hay quien dice que este Cristo mira hacia el Ebro vigilando su cauce y evitando sus avenidas  y protegiendo de esa manera a la ciudad y a sus gentes.

 

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Damián Forment

Aragoneses Ilustres

FormentRetrato de Damian Forment esculpido en el retablo mayor de la Catedral de Huesca

Damián Forment, escultor originario del territorio de la Corona de Aragón (¿? 1480 – Santo Domingo de la Calzada -LaRioja- 22 de diciembre de1540). Hijo de padre escultor (Pablo Forment, originario de Alcorisa, en Teruel), de estilo renacentista se cree que por su formación, probablemente en Italia. Se le considera como uno de los primeros escultores introductores del Renacimiento en España.
En 1509 está documentada su presencia en Zaragoza, donde realizó para la Basílica del Pilar, su primer gran encargo del retablo para el altar mayor, de grandes dimensiones, con una estructura  arquitectónica todavía gótica que acoge figuras ya plenamente renacentistas, monumentales y de gran elegancia en las poses y
actitudes.
Hacia 1512 aproximadamente comenzó el retablo de la catedral de Huesca, que presenta grandes similitudes estilísticas con el del Pilar. En Zaragoza realizó algunas otras obras que se han perdido o sólo se conservan en parte.
En 1527 fue contratado por los monjes del monasterio de Poblet para que labrara el retablo mayor de la iglesia. En él, Forment abandonó por primera vez las formas góticas de la arquitectura del retablo y creó una estructura renacentista con figuras más solemnes y elegantes, si cabe, que las de sus realizaciones anteriores. En esta obra del monasterio de Poblet contó con muchos colaboradores, consta de cuatro cuerpos horizontales y el remate con un calvario. En el primero y tercer
cuerpo se representan escenas de la vida de Cristo en relieve dentro de nichos avenerados, en el cuarto cuerpo se ven los doce apóstoles con la figura central del Salvador y en el segundo está dedicado a la Virgen María acompañada por santos y santas. Le acusaron de “no poner buen mármol” y deficiencias en la talla ( sobre todo ornamental ), por lo cual no cobró lo estipulado en el contrato. Está restaurado y es la obra de estilo renacimiento más importante que tiene el monasterio de Poblet.
Damián Forment murió lejos de su familia que vivía en Zaragoza y Alcorisa cuando estaba trabajando en el retablo de la catedral de Santo Domingo de la Calzada. Muy probablemente fue enterrado en el claustro de de la Catedrral de Santo Domingo de la Calzada.

Su obra más relevante:
– Retablo Basílica del Pilar. Zaragoza 1509
– Retablo Catedral de Huesca. Huesca 1512
– Retablo San Pablo. Zaragoza 1511
– San Miguel de los Navarros. Zaragoza 1518
– La Magdalena. Tarazona (Zaragoza) 1524
– Retablo del Monasterio de Poblet. Tarragona 1527
– Retablo de Santiago. Bolea (Huesca) 1532
– Retablo Catedral de Santo Domingo de la Calzada. Santo Domingo de la Calzada (Logroño) 1537
– Entre 1523 y 1525 consigue varios proyectos en Aragón, como el busto procesional y peana de Santa Bárbara, en Épila