José Peris Lacasa

Aragoneses Ilustres

José Peris

El compositor y pedagogo José Peris Lacasa nació en Maella (Zaragoza) en 1924. Paisano de Pablo Gargallo empezó pronto a interesarse por la música y fueron dos sacerdotes, Fernando Fuster, de Maella, y León Andía, de Valdetormo, los que le enseñaron los secretos del órgano, aunque quizá antes empezó en la rondalla de su pueblo con la guitarra.

De Maella pasó al conservatorio de Zaragoza, y allí los profesores recomendaron a sus padres que lo mandasen a la capital de España. En el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid estudió piano, armonía y contrapunto, entre otras disciplinas, y composición y órgano con el maestro Jesús Guridi. Entró a formar parte de la órbita de Óscar Esplá, Salvador Bacarise o el navarro Fernando Remacha, contemporáneo de Pilar Bayona.Poco después recibió una beca para estudiar en Paris con Nadis Boulanger. En 1952 , fascinado por la obra de Carl Orff, se trasladó a Múnich y perfeccionó su aprendizaje con él. En 1958, gracias a su maestro y a Karl Amadeus Hartmann, ingresó en la Sociedad de Autores de Alemania.

Hacia 1960, casi contra pronóstico y los deseos de Orff, regresó a España para seguir el magisterio de su gran amigo Esplá. Trabajó en Alicante donde ganó la cátedra de Armonía, contrapunto y fuga del Conservatorio Superior, y fundó y dirigió el Festival Internacional de Música. En 1965 ganó el Premio Nacional de Música.

Le gustaba recordar que fue organista en el Palacio Real de Madrid y glosaba sus conciertos alrededor del mundo y en el Auditorio de Zaragoza.

Entre sus numerosas obras destacan su Elegía para Gisela, en homenaje a su mujer, fallecida en un accidente de tráfico y que estrenó Narciso Yepes; Variaciones para gran orquesta sobre una pavana de Luys de Milán, que fue una de sus primeras composiciones para orquesta, o Canciones para Dulcinea para voz y conjunto instrumental. También su versión de Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz, de Joseph Haydn, para cuarteto de cuerda y voz, que estrenó en 2008 y que presentó ante el Papa Benedicto XVI en 2010. George Ratzinger escuchó en el Festival de Música Sacra de Nürenberg su versión de esa obra y se lo contó a Benedicto XVI. Así que cumpliendo con el deseo del Papa, se organizó la audición de la obra como regalo para el día de su onomástica en la Sala Clementina, al lado de la Capilla Sixtina. Además de toda la curia romana, acudieron periodistas de todo el mundo.

Académico de Honor de la Real Academia de San Luis José Peris falleció en Madrid en la madrugada del pasado día 5, a los 92 años de edad. Los restos mortales de José Peris Lacasa se trasladaron al Tanatorio de San Isidro, donde se celebró una ceremonia de despedida. Sus cenizas serán depositadas en su localidad natal.

 

Texto basado en uno de Anton Castro

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Maella (Zaragoza) un post de “Esta tierra es mi Aragón”

Pueblos de Aragón

Santa María

Hacia el año 1200 Maella se hallaba poblada por 30 vecinos. Sobre el año 1840 la población ascendía a 1750 personas. En 1930 tenía Maella 3450 habitantes, de los que 165 vivían eedificada en las siglos XV y XVI, tiene 48 metros de altura y forma octogonal en su parte superior. Está completamente restaurada, y da cobijo al salón de sesiones del Ayuntamiento, a las oficinas municipales y a la capilla de la Virgen del Portal.
n Villanueva de Almazán y en caseríos de San Sebastián y La Capitana. En la actualidad, Maella cuenta con 2200 residentes.

El suelo cultivable es fértil. Históricamente, los productos más cultivados han sido el olivar, la vid y el almendro; en la actualidad destaca el melocotón tardío y esta creciendo el granado. Las higueras, que por la exquisitez de su fruto dieron tanta fama a Maella, han desaparecido casi totalmente.

La Villa ha experimentado en los últimos años una gran transformación. En la década de los 50 se instaló la red de suministro de agua; posteriormente, se pavimentaron todas sus calles, y se les dotó de una espléndida iluminación. En 1966 se inauguró la piscina pública municipal. Unos años antes, en 1921, fue levantada en el barrio de San Sebastián la única plaza de toros de piedra de la comarca, con un aforo para unas dos mil personas. En ella se celebran diversas corridas y encierros de vaquillas, coincidiendo con las fiestas mayores. Desde 1984 dispone de teléfono público. Cuenta Maella con un campo de fútbol y con un pabellón polideportivo en el que se organizan competiciones de diversos deportes.

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