BLOGUEROS: EL SÍNDROME BES (BLOGUER EXHAUSTION SYNDROME)

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Otros blogs: Publicado el 29 de septiembre de 2019 por  Fenrir

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Se habla mucho, y con razón, del síndrome del “burnout” en los blogueros, o sea, entusiastas que se dedican a tener una página web donde hablar de cualquier cosa que les interese, sea papiroflexia, cocina, maternidad, o mecánica cuántica.

Todo cabe en los blogs, y hay blogs que son verdaderas joyas por sus contenidos, que ofrecen de forma gratuita y altruista. No aparecen en la tele ni en entrevistas, pero los lectores saben que allí hay material de primera.

Pero eso tiene un precio, y es que el bloguero, que es un ser humano aunque muchos crean que estas cosas se escriben solas, puede agotarse mentalmente. Y ahí aparece el “síndrome del burnout”, que es un anglicismo para decir: “estoy hasta el gorro del maldito blog”. O quizás simple y llanamente: “no puedo más”. Vamos a analizar este síndrome a continuación, y ver naturaleza, origen, y posibles soluciones.

Es normal, y es humano, sufrir agotamiento ante una actividad realmente más dura de lo que se pueda pensar como es mantener vivo un blog. Y nos pasa a todos. Yo no soy inmune, puede estar seguro de eso. ¿Qué podemos hacer ante algo así? Cerrar la página es una opción. Pero debería autoanalizarse cada uno antes de dar un paso tan radical y definitivo.

No importa con cuánto entusiasmo se abra, no importan los contenidos que se ofrezcan, y no importa el éxito que tenga el blog, diez seguidores, mil, diez mil, da igual; al cabo de un tiempo el bloguero se sentirá irremediablemente agotado.

Mucho tiene que ver con las expectativas del bloguero. Si su ambición es tener mil visitas diarias y tiene cien, es evidente que su frustración irá en aumento rápidamente. Si diez visitas le parecen bien y tiene cien, entonces todo será maravilloso. Pero quien tiene cien visitas suele querer tener mil, y quien tiene mil visitas sueña con tener diez mil. Somos humanos, y la ambición muchas veces nos puede.

Además, actualmente existe en muchos casos una obsesión casi enfermiza por la monetización de los blogs, con técnicas infinitas para escalar puestos en Google y destacar sobre los demás. Muchos olvidan que lo más importante no es el SEO o cualquiera de esas palabras con acento inglés que tan de moda están hoy día. Lo más importante son los contenidos. Y hay que tener en cuenta una cosa: si se habla de física teórica, o de filosofía, no se debe esperar ríos de lectores acudiendo al blog. Si por el contrario se habla de temas más populares, futbol, belleza, maternidad, temas que afectan a millones de personas, se tendrán más lectores. Es algo obvio.

Pero cuidado: eso no significa mayor fidelización. Muchos confunden ambos elementos. Tener diez mil lectores no significa haber fidelizado a diez mil personas. Muchos de esos lectores son oportunistas, que vienen una vez y se van para siempre. De nuevo, conseguir lectores fieles va a requerir que las entradas tengan una calidad en contenidos y detalles. Y eso requiere mucho tiempo y esfuerzo. Publicar más no significa, en absoluto, triunfar más. Los contenidos son la clave.

Por otro lado, existe un agotamiento natural ante los temas que se tratan. ¿Cuántas cosas se pueden contar antes de que aparezca lo que he bautizado como el “síndrome del agotamiento bloguero? (SAB en español, o “Bloguer Exhaustion Syndrome” o BES en inglés).

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La verdad duele (Concussion), de Peter Landesman (2015)

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En el año 2002, Mike Webster, uno de los jugadores de fútbol americano más queridos y reconocidos de los Pittsburgh Steelers, murió repentinamente y de forma inesperada. A raíz de este suceso, Bennet Omalu (Will Smith), doctor neuropatólogo forense, graduado por la Universidad de Nigeria y residente en Pittsburgh, comienza una serie de investigaciones. Inicialmente en la autopsia el cerebro de Webster parecía normal, a pesar de que el jugador había padecido demencia y depresión en sus años de retiro. Pero entonces Omalu realiza un análisis más profundo del tejido, con la sospecha de que Webster sufría de demencia pugilística, inducida por repetidos golpes en la cabeza, una condición que había encontrado previamente en boxeadores. Es entonces cuando descubre una verdad oculta y sumamente polémica: los daños crónicos y fatales en el cerebro que los jugadores de fútbol americano pueden llegar a desarrollar.

Reparto Will SmithAlec BaldwinAlbert Brooks

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Encefalopatía crónica postraumática

Vitamina D e inmunidad

Medicina y Salud Pública

Vitamina D en atletas (Parte II)

Hay dos tipos de vitamina D, el colecalciferol (vitamina D3), de origen animal, y el ergocalciferol (vitamina D2), de origen vegetal (producida principalmente por hongos y levaduras). Ambos son convertidos por el organismo humano en 1,25-dihidroxivitamina D (calcitriol). Esta molécula es a la que no referiremos como vitamina D. La D3 es la preferida para usarla como suplemento al ser más efectiva.
Esta vitamina puede ser también producida por el cuerpo humano de forma endógena por efecto de la exposición a la luz solar, influido por efectos genéticos y medioambientales.
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Acrocordón

Medicina y Salud Pública

El acrocordón es un crecimiento benigno de la piel que aparece en zonas concretas como el cuello, las axilas, las ingles o los párpados. Son muy frecuentes, aparecen más en hombres que en mujeres a partir de los 30 o 40 años y no son contagiosos.
Los acrocordones no son verrugas pues estas últimas son contagiosas al ser causadas por un virus. entre los factores que se han mencionado que causan los acrocordones podemos mencionar: el sexo, el envejecimiento, la fricción, ciertos trastornos metabólicos o endocrinos y la genética entre otros.

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Alberto Blecua Perdices

Aragoneses Ilustres

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Alberto Blecua nació en Zaragoza en 1941. Especialista en el Siglo de Oro y uno de los máximos referentes en crítica textual, el filólogo aragonés falleció en Barcelona el pasado 28 de enero a la edad de 79 años. El cervantista ejercía de catedrático emérito de Literatura Española en la Universidad Autónoma de Barcelona desde 1971 y suyos eran los libros Manual de crítica textual (Castalia, 1983), obra de referencia indispensable, y Estudios sobre crítica textual (Gredos, 2012), donde reunió sus trabajos más importantes sobre la materia.

El filólogo fallecido ha sido profesor visitante en Harvard y en La Sorbona, y era miembro correspondiente de la Real Academia Española y de número de la Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona.

Entre otros, ha publicado ensayos y ediciones críticas sobre la obra de autores como Garcilaso, Lope de Vega, Cervantes, Góngora, Quevedo, Calderón, Alberti y Jorge Guillén. Asimismo, ha prologado y anotado la Retórica y la Poética de Aristóteles.

Hijo del también filólogo José Manuel Blecua Teijeiro, era el hermano menor de José Manuel Blecua Perdices, también filólogo, catedrático de lengua y director de la RAE entre 2010 y 2014.

Todos los libros de Alberto Blecua

Alberto Blecua conversa sobre Lope de Vega

El jinete pálido, de Laura Spinney

Mi Biblioteca

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La llamada «gripe española» de 1918, que surgió en realidad entre los soldados norteamericanos que luchaban en Francia durante la primera guerra mundial, fue, con sus de 50 a 100 millones de muertos, la mayor de las epidemias sufridas por la Humanidad desde la Peste Negra medieval y la causa de la mayor de las matanzas del siglo xx.  El realidad, un estudio posterior demostró que el virus de la pandemia surgió poco antes de 1918 por la adquisición de material genético de un virus de la gripe aviar por el virus H1 que ya estaba circulando entre los humanos, uno que probablemente había entrado en la población humana entre diez y 15 años antes de 1918.

Laura Spinney recupera la historia de una epidemia que figura en nuestros libros de historia como una simple anécdota para mostrarnos hasta qué punto contribuyó a cambiar la historia del mundo, y lo hace en un libro fascinante, que va siguiendo el rastro de la enfermedad por el mundo entero, de Zamora a Río y de las minas de Sudáfrica a Alaska, y contándonos historias personales que iluminan el drama colectivo.

Síndrome pseudobulbar

Medicina y Salud Pública

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Este síndrome (PBA -pseudobulbar affect- por sus siglas en inglés) afecta a la expresión emocional, caracterizada por episodios incontrolables de risa y/o llanto. Estos episodios motivados por una labilidad emocional son incoherentes con la forma con la que el paciente se siente. En ocasiones se asocia a alteraciones de la deglución, de la masticación o del lenguaje y puede ocasionar alteraciones de la vida social.
La descripción médica de este trastorno fue realizado por Samuel Alexander Kinner Wilson (1878-1934), en 1924.
Se le denomina también risa o llanto patológico, emocionalismo, labilidad emocional, incontinencia emocional o trastorno de la expresión emocional involuntaria.

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Una breve aproximación a la Medicina narrativa

Medicina y Salud Pública

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“Lo que los pacientes ignoran que saben y lo que los médicos no saben que ignoran”

Desde hace unos años se ha establecido una corrientela medicina narrativa, que intenta profundizar en el continuo tráfico de historias aportando herramientas conceptuales y habilidades cognitivas al servicio de los agentes de salud.
Las personas nos contamos historias desde el comienzo de la vida. Esas narraciones permiten que la caótica complejidad del mundo adquiera sentido y nos define el lugar que ocupamos en él.
Enfermar es una experiencia vital. Ese acontecimiento desata una crisis íntima y personal más allá de toda biología.
En la medicina narrativa se considera al enfermo como un texto, es decir, como un libro abierto que el médico interviene, pero también del que el médico puede y necesita mucho aprender.

Cuando Freud comprobó el fracaso de los tratamientos tradicionales para la histeria (masajes, hipnosis, corrientes eléctricas, baños de agua caliente o fría …) fue una paciente suya, Emy von N., la que sugirió dejar de utilizarlos y sentarse tranquilamente es escuchar tranquilamente lo que ella le estaba deseando contarle. Durante el resto de su vida no hizo Freud otra cosa que seguir este lúcido mensaje.

Es muy importante que los médicos dediquen tiempo en su formación médica a explorar y explotar el valor de las narraciones que les ayuden a categorizar sus experiencias vividas y las de sus pacientes. Hoy en día muchos pacientes experimentan un tratamiento impersonal y deshumanizante que constituye una auténtica crisis dentro del cuidado de la salud.
Una buena historia clínica es el secreto para adentrarnos en el mundo del paciente y extraer una información vital en su propio beneficio. Con frecuencia la diferencia entre un buen o un mal diagnóstico es la calidad de la historia clínica y por supuesto el arte de tomarla.

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Síndrome del corazón roto

Medicina y Salud Pública

La frase «se me ha roto el corazón» no es tan poética como parece. Una ruptura, la muerte de la pareja o un disgusto grave pueden ponernos al borde de un ataque cardiaco. En la inmensa mayoría de las ocasiones, por suerte, de carácter leve.
El síndrome de disfunción apical transitoria o miocardiopatía por estrés tipo Takotsubo o Tako – Tsubo
fue descrita por primera vez en el año 1990 por Sato y cols. como una forma clínica de presentación aguda caracterizada por dolor precordial de tipo anginoso acompañado de elevación del segmento ST, sin evidencia de obstrucción coronaria por angiografía.
El Takotsubo (del japonés Tako, pulpo y Tsubo, olla) es una ánfora especialmente diseñada para la captura de pulpos, que tiene la forma abombada con el cuello estrecho. Su apariencia, similar a la de un «reloj de arena», se asemeja a la que adopta el corazón cuando se infarta de golpe, ante una mala noticia o cualquier acontecimiento inesperado que genera angustia, tristeza y desasosiego.
El síndrome que nos ocupa es una de las enfermedades del corazón que afectan mayoritariamente a mujeres ya que entre el 90 y 95% de los casos que se registran lo sufren personas de género femenino.
El paciente estándar sería una mujer posmenopáusica de entre 60 y 75 años, con pocos o ningún factor de riesgo cardiovascular (es decir, no fumadora, con colesterol, tensión y azúcar normales) y que sufre un episodio de gran estrés (psíquico o físico). Los estreses psicológicos más frecuentemente asociados a este cuadro son la muerte de un familiar, el diagnóstico de una enfermedad grave, los cada vez más frecuentes problemas económicos (incluyendo la pérdida del empleo y las pérdidas relacionadas con el juego), el miedo (robo a mano armada, hablar en público), la ira (discusiones con el cónyuge), los conflictos en las relaciones matrimoniales (separaciones, divorcios) y los problemas financieros. Los estreses físicos incluyen enfermedades agudas como el ictus, los ataques de asma y tratamientos como las cirugías o la quimioterapia. Aunque se ha investigado mucho sobre el tema, se desconoce por qué es tan frecuente entre las mujeres. Pero, por suerte, se recuperan completamente en 3 o 4 días y no sufren ningún tipo de secuela.

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